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Es posible que, del uso, algunas joyas acaben perdiendo su brillo. Afortunadamente, hay muchas maneras sencillas para poder limpiar uno mismo las joyas y que éstas vuelvan a lucir. Ten en cuenta que algunos trucos funcionan mejor para ciertos tipos de joyas. Las piedras preciosas, por ejemplo, no pueden resistir los métodos de limpieza más duros utilizados para limpiar el oro y el platino.  Por ello, el primer paso es saber exactamente de qué materiales están hechas tus joyas.

1).- Cepillo de dientes y lavavajillas

Un cepillo de dientes nos servirá para limpiar nuestras joyas. Si la joya es de oro, con un poco de lavajillas y agua tibia es suficiente para eliminar la suciedad. Para manchas más difíciles se recomienda diluir pasta de dientes con agua y luego frotar sobre las joyas. Enjuaguarlas después con agua y limpiar con un paño de microfibra. Es importante dejar que que las joyas se sequen antes de guardarlas.

2).- Bicarbonato de sodio o Vinagre (solo para joyas sin piedras preciosas ni perlas)

Otra opción también puede ser el dejarlas con bicarbonato de sodio y un poquito de agua. El bicarbonato de sodio provoca una reacción química al mezclarse con el agua. Si dejas tus joyas en remojo durante unos minutos verás que quedan mucho más limpias. Sécalas bien después. Este método no es apto para todo tipo de joyas. Es adecuado para joyas de plata u oro sin piedras. Si las joyas llevan perlas o piedras preciosas no es recomendable.

El vinagre 3% también es una excelente opción como complemento para llegar a zonas que por el diseño de la joya sean más difíciles de limpiar. En tal caso se puede empapar un bastoncito de algodón y limpiar zonas más delicadas. Después de aplicar el vinagre es importante lavar las joyas con agua templada y secarla

3).- Agua hirviendo (solo para joyas sin piedras preciosas ni perlas)

El agua caliente es una solución de limpieza fácil para algunas joyas. Se trata de colocaar las joyas en un recipiente y verter agua hirviendo. Dejarlas reposar unos minutos y después acabar de limpiarlas con un paño limpio y por supuesto, es muy importante sercarlas bien. Reserva esta técnica para plata, oro, platino y diamantes y no la utilices con joyas con perlas o piedras preciosas.

4).- Piedras preciosas y perlas

Si la joya lleva piedras preciosas debemos tener más cuidado. La mayoría de piedras preciosas podrán limpiarse con un poquito de alcohol de 96º, pero debe hacerse con mucho cuidado para limpiar solo la superficie de la piedra ya que si el alcohol entra en contacto con el oro puede estropear el baño de rodio que llevan las joyas.

En el caso de las perlas la regla de menos es más se cumple a la perfección. Con las perlas más que su limpieza lo que debe priorizar es su cuidado para evitar que se acaben estropeando.

Para ello es importante evitar

  • El alcohol. Mantén tus perlas alejadas de colonias y perfumes
  • Maquillaje, lacas, espumas para el cabello evita que entren en contacto con este tipo de productos.
  • El sudor y la grasa corporal también pueden estropear tus perlas. Si las has llevado puestas un día de calor, límpialas bien con un paño suave antes de guardarlas
  • Evita el contacto con el agua. Para la piscina y la ducha recuerda quitarte antes tus joyas con perlas. Además, recuerda que no debes sumergir tus joyas con perlas para limpiarlas. A menudo el metal sobre el que están montadas las perlas no es oro sino plata o plata chapada en oro y con el uso de agua y detergentes puede estropearse.

Esperamos estos consejos sirvan para que tus joyas luzcan como nuevas todos los días.

En el caso de nuestras joyas de segunda mano, son sometidas a un exhaustivo proceso de limpieza realizado por profesionales que garantizan tanto la higiene como la desinfección de todas nuestras joyas.

Cómo limpiar tus joyas en casa