Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Hacia un mundo más sostenible: compra de joyas de segunda mano

¿A quién no le gusta observarse la mano y ver un bonito diamante situado en el centro de un anillo que tienes puesto en el dedo? ¿O saber que de tu cuello está colgando un valioso colgante que tiene piezas de oro de 24 kilates?

El problema es que detrás de un simple gesto como es comprar una joya, puede haber muchas acciones y prácticas que sean poco sostenibles con el entorno y también poco éticas desde un punto de vista social. Y aunque no siempre tiene por qué ser así, a veces sí puede ser que suceda así.

Por ello, queremos contarte las posibilidades que existen para minimizar este impacto tan negativo sin tener que renunciar a a estos bonitos complementos.

Las prácticas poco sostenibles de la industria de la joyería

Como te decíamos, la industria de la joyería no se libra de cuestiones sobre la ética y sobre la sostenibilidad.

Muchas de las joyas que regalamos a nuestras parejas a nosotros mismos o a cualquier persona, pueden tener materias primas que han sido extraídas de manera poco sostenible para el medio ambiente.

Pero además, la extracción de estos materiales, muchas veces fomentan prácticas poco éticas.

A pesar de esto, las joyas, tanto las de calidad como las que no, son un bien muy consumido a nivel mundial.  Estos son los problemas que suele conllevar sus procesos de fabricación.

 

-Sobreconsumo

Tener una joya siempre es muy apetecible. El problema es que a veces muchas compras de joyas se hacen de manera compulsiva. Así, se estima que en Estados Unidos hay un gasto medio de 1.800 euros en joyas en algunos hogares. Mientras que en el Reino Unido se estima que cada mujer tiene en su casa joyas por valor de un total de 800 euros.

Otro problema del sobreconsumo es el de la joyería rápida. Al igual que existe la moda rápida, también hay un tipo de joyería que, al tener precios tan económicos, tan solo se usan una vez y se quedan almacenada para siempre en el fondo de un cajón.

-Suministro

El proceso de fabricación de una joya suele conllevar una cadena de suministro bastante compleja. Exploración del terreno, minería, clasificación, corte, pulido, diseño de joyas, inspección y certificación o vender el producto final son solo algunos de ellos.

El problema es que muchas de estas tareas se llevan a cabo en diferentes partes del mundo. Y eso implica un exceso en las emisiones de CO2 debido al transporte. Así que esta deslocalización acaba afectando a la salud del planeta.

-Crecimiento económico

El fin último del capitalismo es el de promover el crecimiento de manera continua. Pero para ello es necesario una demanda constante y, claro está, un suministro que sea capaz de satisfacerla.

Este hecho puede llevar a que a veces se tenga una mirada poco realista sobre este tema.

Como por ejemplo que el amor de una pareja se puede medir en la cantidad de joyas que se regalan entre ellos.

 

-Consecuencias medioambientales

La industria de las joyas, como todas las industrias tiene un impacto en el medio ambiente. La  extracción de metales preciosos tiene consecuencias negativas para la calidad del aire, genera emisiones de efecto invernadero y genera también una gran cantidad de residuos. Pero además las explotaciones mineras para extraer metales preciosos generan una cantidad de ruido y vibración que perjudican a la flora y a la fauna. De ahí que la compra de joyas de segunda mano se convierta en una excelente opción para contribuir al cuidado del medioambiete.

Hacia unos estándares éticos en el mundo de la joyería

¿Significa todo esto que debemos de dar la espalda a la industria joyera y acostumbrarnos a vivir sin estos artículos que tanto nos gustan?

La respuesta es no. Ni mucho menos. Porque es posible seguir comprando joyas sin fomentar prácticas poco éticas y sin dañar el medio ambiente.

La economía circular, la gran solución

Si queremos un mundo más sostenible sin tener que renunciar a la joyería, una de las mejores alternativas es la economía circular. Cada vez son más las personas que deciden comprar sus joyas en tiendas vintage o en alguna casa de empeño.

Comprar en este tipo de negocios significa romper con la cadena de todas las prácticas poco éticas que existen tras algunos procesos de fabricación de joyas.

Además, ¿te has parado a pensar en la cantidad de historias que puede contener una joya de segunda mano?

Otra razón para comprar en este tipo de tiendas es que hay piezas de calidad que son más económicas si se compran ya usadas. Por lo que este tipo de compra, además de no fomentar prácticas poco éticas a nivel social y que dañen en el medio ambiente, pueden llegar a ser una gran oportunidad de compra.

¿La compra de joyas? Sí, pero más calidad y menos cantidad

Un estudio de 2014 mostró que más del 80% de los consumidores querían joyas éticas y estaban dispuestos a pagar más por joyas con estándares éticos que fuesen más altos.

Esto muchas veces implica que sea preferible hacer una sola compra de una joya de calidad y que respete ciertos estándares éticos que invertir esa misma cantidad de dinero en varias joyas que, además de menor calidad, tengan un proceso de fabricación dañino para el medio ambiente y que no respete los derechos de las personas.

Por eso, a la hora de comprar joyas puedes informarte primero sobre si las prácticas de extracción de las materias primas o el proceso de fabricación cumple ciertos estándares.

Para ello, existen diferentes certificados que lo acreditan. Estos son, por ejemplo, algunos de ellos:

-Comercio Justo: no promueve prácticas laborales de explotación.

-Certificado del Proceso de Kimberley: que atestigua que los diamantes de las joyas han sido extraídos de manera sostenible y sin crear conflictos.

Certificado del Consejo de Joyería Responsable: formado por más de 1200 miembros. Vigilan que los derechos laborales, salud y seguridad, y cadenas de suministro responsables.

-Certificado del IRMA: vigila las condiciones de trabajo en las explotaciones mineras.

Cuida las joyas que ya tienes

Una buena idea antes de plantearse la compra de una joya es observar las que ya se tiene. Muchas veces se compran joyas debido al deterioro derivado mal uso que se le ha dado a las que ya se tiene. La mayoría de las piezas que se diseñan en la actualidad están fabricadas para que perduren el tiempo. Así que un mal uso o cuidado hará que se deterioren antes. Además, si las cuidas bien las joyas siempre podrás hacer un intercambio o venta de más valor. Pero para ello, ha de estar bien cuidada.

Hacia un mundo más sostenible: compra de joyas de segunda mano